Dolor de garganta y resfriado: causas, duración y consejos
El dolor de garganta suele ser uno de los primeros avisos de un resfriado. Puede aparecer como picor, sequedad, escozor al tragar o sensación de irritación. Aunque normalmente mejora en pocos días, puede resultar muy incómodo.
Por qué duele la garganta con un resfriado
El resfriado está causado por virus que afectan principalmente a la nariz y la garganta. Cuando la mucosa se inflama, aparece esa sensación de dolor o irritación. Además, respirar por la boca cuando la nariz está taponada puede resecar más la garganta.
El goteo nasal posterior también puede irritarla. Cuando la mucosidad baja hacia la parte posterior de la garganta, puede provocar carraspeo, tos y sensación de tener algo pegado.
Qué puede ayudar a aliviarlo
Beber agua con frecuencia, tomar líquidos templados y evitar el tabaco o ambientes cargados puede aliviar la irritación. Hacer gárgaras con agua tibia puede resultar útil para algunas personas, siempre que se haga con cuidado y sin tragar la mezcla si se añade sal.
También conviene cuidar la voz. Hablar mucho o forzar la garganta puede aumentar la molestia. Si el dolor se acompaña de congestión nasal, mejorar la respiración por la nariz puede reducir la sequedad de la garganta.
Señales para no dejarlo pasar
Consulta si el dolor es muy intenso, si dura más de varios días sin mejorar, si hay dificultad para tragar o respirar, fiebre alta, placas visibles, inflamación importante del cuello o empeoramiento del estado general.
En niños, personas con enfermedades crónicas o personas inmunodeprimidas, es aconsejable pedir orientación antes si los síntomas son intensos o aparecen de forma brusca.
Idea final
El dolor de garganta por resfriado suele mejorar con reposo, hidratación y cuidados básicos. Si el dolor no sigue una evolución normal o aparecen síntomas llamativos, lo adecuado es consultar.