¿Dormir mucho ayuda a recuperarse antes?
Cuando estamos resfriados o con gripe, el cuerpo suele pedir descanso. Nos sentimos cansados, con menos energía y con ganas de dormir más de lo habitual. Pero ¿dormir mucho ayuda realmente a recuperarse?
En general, descansar bien sí ayuda al organismo durante un resfriado o una gripe. El sueño permite que el cuerpo ahorre energía y favorece el funcionamiento normal del sistema inmunitario. Además, cuando dormimos poco, solemos encontrarnos peor, con más sensación de cansancio, dolor de cabeza o irritabilidad.
Ahora bien, dormir mucho no significa “curarse de golpe”. Un resfriado suele durar varios días. Según el NHS, los síntomas del resfriado suelen aparecer de forma gradual y pueden incluir congestión, estornudos, dolor de garganta, tos, cansancio y malestar.
Dormir ayuda, pero no hace milagros
El descanso es una parte importante de la recuperación, pero no elimina el virus de un día para otro. Lo que sí puede hacer es ayudarte a pasar mejor el proceso y evitar que el cuerpo esté sometido a un esfuerzo innecesario.
Si además tienes fiebre, dolor muscular o mucho malestar, descansar cobra todavía más importancia. Forzar el ritmo, trabajar demasiadas horas o hacer ejercicio intenso puede aumentar la sensación de agotamiento.
¿Cuánto hay que dormir?
No hay una cifra exacta válida para todo el mundo. Lo razonable es escuchar al cuerpo. Si tienes sueño, descansa. Si necesitas acostarte antes o dormir una siesta, puede ser una buena idea.
Eso sí, conviene mantener cierta rutina si es posible: ventilar la habitación, beber líquidos, evitar pantallas justo antes de dormir y procurar que el ambiente no esté demasiado seco.
Dormir mejor con congestión
Si la congestión nasal no te deja dormir, puede ayudar elevar un poco la cabeza, mantener una buena hidratación y evitar ambientes cargados o con humo. También puede ser útil consultar en la farmacia qué opciones pueden ayudarte según tus síntomas.
Cuándo consultar
Si el cansancio es extremo, dura mucho más que el resto de síntomas, aparece dificultad para respirar o hay empeoramiento progresivo, conviene consultar con un profesional sanitario.