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Oídos taponados por resfriado: síntomas, causas y soluciones

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6 de octubre de 2026

Tener los oídos taponados por resfriado es una sensación bastante habitual. Y es que siempre puede aparecer esa incómoda impresión de tener el oído bloqueado, escuchar los sonidos más apagados o notar pequeños chasquidos al tragar.

Aunque suele ser una molestia temporal asociada al propio resfriado, entender por qué sucede puede ayudar a aliviar los síntomas y, sobre todo, a identificar cuándo conviene consultar con un profesional sanitario.

¿Por qué se taponan los oídos con un resfriado?

Para entender la relación entre el resfriado y los oídos hay que hablar de la trompa de Eustaquio, un pequeño conducto que comunica el oído medio con la zona posterior de la nariz y la garganta.

Una de sus funciones es equilibrar la presión a ambos lados del tímpano y facilitar el drenaje de líquidos del oído medio. Normalmente, se abre al tragar, bostezar o masticar.

Durante un resfriado, las vías respiratorias superiores se inflaman y aumenta la producción de mucosidad. Esta inflamación puede afectar también a la trompa de Eustaquio, haciendo que no se abra correctamente. Como consecuencia, la presión del oído medio deja de equilibrarse con normalidad y puede aparecer esa característica sensación de oído bloqueado.

En algunos casos también puede acumularse líquido detrás del tímpano. Esto no significa necesariamente que exista una infección de oído, aunque una obstrucción mantenida sí puede favorecer determinadas complicaciones.

Síntomas de los oídos taponados por resfriado

El síntoma más evidente es la sensación de presión o plenitud en uno o ambos oídos. Algunas personas lo describen como tener agua dentro del oído o escuchar como si estuvieran bajo el agua.

También pueden aparecer otros síntomas:

  • Audición amortiguada o disminución temporal de la capacidad auditiva.
  • Chasquidos o pequeños crujidos al tragar o bostezar.
  • Sensación de presión en el oído.
  • Molestias o dolor leve.
  • Zumbidos en determinadas ocasiones.
  • Ligera sensación de desequilibrio o mareo.

Estos síntomas son compatibles con una alteración temporal de la trompa de Eustaquio y suelen mejorar a medida que desaparece la congestión causada por el resfriado.

¿Cómo aliviar los oídos taponados por resfriado?

En muchos casos, los oídos taponados por resfriado se recuperan por sí solos conforme disminuye la inflamación de las vías respiratorias. Existen, además, algunas medidas sencillas que pueden favorecer la apertura de la trompa de Eustaquio.

Tragar, bostezar o masticar

Acciones tan cotidianas como tragar saliva, beber agua, bostezar o masticar pueden ayudar a abrir temporalmente la trompa de Eustaquio y equilibrar la presión del oído medio.

Mantener las fosas nasales despejadas

Los lavados o aerosoles nasales con solución salina pueden ayudar a mantener despejadas las vías nasales y reducir las molestias asociadas a la congestión. También es recomendable mantenerse correctamente hidratado durante el resfriado.

Realizar la maniobra de Valsalva con suavidad

Otra posibilidad es cerrar la boca, tapar suavemente la nariz e intentar expulsar aire sin dejar que salga por las fosas nasales. Esta maniobra puede ayudar a equilibrar la presión.

Es importante realizarla con mucha suavidad y sin forzar, ya que ejercer demasiada presión puede resultar contraproducente.

¿Cuánto tiempo pueden durar los oídos taponados?

Lo habitual es que el problema mejore conforme desaparece el resfriado y se reduce la inflamación. La disfunción temporal de la trompa de Eustaquio puede durar desde unos días hasta una o dos semanas en algunos casos.

Por tanto, que la congestión nasal haya mejorado antes que la sensación de oído taponado no significa necesariamente que exista un problema importante.

¿Cuándo debemos consultar al médico?

Aunque los oídos taponados por resfriado suelen ser una molestia pasajera, determinados síntomas necesitan valoración sanitaria.

Conviene consultar si aparece dolor intenso, fiebre elevada, secreción o sangre por el oído, mareos importantes, una pérdida de audición significativa o síntomas que empeoran en lugar de mejorar.

También es recomendable solicitar valoración si la sensación de taponamiento se prolonga durante varias semanas o aparece repetidamente. Además, introducir bastoncillos u otros objetos en el oído no solucionará un bloqueo causado por la trompa de Eustaquio y puede provocar lesiones en el conducto auditivo.

En la mayoría de los casos, paciencia, hidratación y algunas medidas sencillas son suficientes mientras el organismo supera el resfriado. Si las molestias persisten o aparecen síntomas más intensos, será el profesional sanitario quien pueda determinar si existe acumulación de líquido, una otitis u otra causa que requiera tratamiento específico.